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muerte

Muerte: ¿Inicio o Fin? ¿Libertad o Condena?

“La Muerte el desate del nudo formado por la generación con voluptuosidad. Es la destrucción violenta de nuestro ser, el gran desengaño” (Schopenhauer, A.)

¿Qué es la muerte? ¿Quién quiere morir? ¿Qué hay después de la muerte? Preguntas que continuamente resuenan en nuestra cabeza y provocan angustia, ansiedad. La aflicción y el duelo nos invaden cuando la negra figura llega a la puerta con la nada esperándonos.

Muerte ¿Inicio o Fin? ¿Libertad o Condena?
Muerte ¿Inicio o Fin? ¿Libertad o Condena?

Por lo cotidiano hemos tomado a la muerte como un rito o tradición, en México, quizá más que en otros países se le adora, se satiriza, haciendo del hecho de morir algo espiritual, un festejo.

¿Pero no es esto una negación a la muerte? Para poder hacerla llevadera nos entregamos a lo inauténtico, es decir, a no pensarla demasiado, aceptamos, sin cuestionar lo que se dice y se hace de la muerte.

La religión postula la existencia de una vida después de esta, una promesa de no morir, de vida eterna, condicionando el comportamiento a una moral religiosa, sin embargo y no esta de más preguntarnos ¿Si no hay vida después de la muerte vale la pena una vida de adoctrinamiento y de renuncia?

“La individualidad de la mayoría de los hombres es tan miserable e insignificante, que nada pierden con la muerte” (Schopenhauer, A.)

Entendamos lo anterior sin juicios apresurados. Morir, para muchos es la salida por excelencia a una vida de conmiseración o sufrimiento. El individuo perdido en los dolores de su vida, en soledad, sin condiciones dignas de vida, al morir alcanza la nada, el despojo de sus pesares.

Este texto no promueve ideas suicidas, invita a la reflexión. En una sociedad en donde de eso poco queda. Donde morir se convierte en negocio, en espectáculo.

Heidegger nos señala la muerte como: ireferente, irrevisable e inevitable.

“Para conducir al hombre a un estado mejor, no bastaría ponerlo en un mundo mejor, sino que sería preciso de toda necesidad transformarle totalmente, hacer de modo que no sea lo que es y que llegara a ser lo que no es” (Schopenhauer, A.)

La vida; en cambio, cuando pensamos la muerte, se vuelve una posibilidad abierta. Hablar del hecho nos hace consientes de nuestra vida y con ello, de la vida de otros. Nadie o pocos quieren pensar su muerte, siendo esta la posibilidad absoluta, presente cada día. Haciendo del tema una discusión y pensando nuestra posición ante ella nos ejercitamos para su llegada.

pensLa muerte es hacernos consientes de nuestra vida y con ello, de la de los otros.
Mort à Lourdes La fée virginale de Lourdes; 2014, Sarah Sheil.

Pensar la muerte nos hace vivir más. Nos hace conscientes de que existimos.

Platón propone ver la muerte como la liberación del alma, como un alcance superior de nuestro ser, algo para lo cual es necesario ejercitarse. Dejar las pasiones por lo banal, lo frívolo. Tener uso de nuestro razonamiento, conocernos a nosotros mismos y hablar por nosotros, pensar por nosotros. Donde nuestra virtud no es producto de nuestra riqueza, sino que nuestra riqueza es efecto de nuestra virtud.

Muchos, a lo largo de su vida no dicen una palabra que sea propia, y esto, querido lector, es lo más cercano a estar muerto en vida.

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Si algo puede quedarnos claro, es: la muerte no es difícil, difícil es evitar la perdida de nuestro valor como sujetos existentes, más difícil es evitar la esclavitud y el temor a vivir. Difícil es quitar de nosotros el yugo que nos han impuesto y no atrevernos a tomar una decisión que sea propia.

L’Angelo, la morte e il Diavolo, Roberto Ferri 2018

“En efecto, nadie conoce a la muerte, ni sabe si es el mayor de los bienes para el hombre. Sin embargo, se le teme, como si supiese con certeza que es el mayor de los males. ¡Ah! ¿No es una ignorancia vergonzante decir que se conoce una cosa que no se conoce?”  (Platón)

  • Foto portada: fuente/zonageek.net