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3 películas mexicanas basadas en el fútbol que no te puedes perder

Si hay un deporte que mueve masas en México, es precisamente el fútbol, y en el cine esto ha tenido repercusión, pues, ha llegado a la pantalla grande en más de una ocasión.

Habrá a quien no le guste, habrá a quien sí, pero lo que es un hecho es que el balompié tiene un lugar privilegiado y en el cine ha servido para dejar importantes mensajes a los espectadores.

1. ‘El chanfle’ (1979)

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De la mente de Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” y propiciado por su fanatismo (y el de Emilio Azcárraga Milmo)  al Club América, en 1979, el emblemático elenco que acompañó a este comediante sale de la vecindad del chavo y llega al Estadio Azteca para involucrarse en la que sería su primera aventura cinematográfica (como grupo); El chanfle.

La historia gira en torno al utilero del equipo conocido por todos como “el chanfle” (“Chespirito”), un hombre que a pesar de su buen corazón y honestidad suele ser muy torpe, lo que lo lleva a tener problemas con el entrenador el señor Reyes (Ramón Valdés), el presidente del equipo el señor Matute (Rubén Aguirre) y el doctor Nájera (Edgar Vivar).

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A lo largo de la película, “el chanfle”, demuestra su honradez aún cuando esta pone en riesgo al equipo, ya que el jugador estrella Valentino (Carlos Villagrán) finge una lesión inexistente, que es evidenciada por el honesto utilero.

Esta cinta termina con un merecido ascenso al simpático personaje, que deja el cargo de encargado de utilería  para pasar a ser entrenador de las fuerzas infantiles del club, pues una persona como él le viene bien a los niños para que aprendan que el juego debe ser limpio.

Dos años más tarde, habría una secuela, la cual deja el tema del fútbol en segundo plano y le da más relevancia al humor que “Chespirito” manejaba en sus programas.

 

2. ‘Atlético San Pancho’ (2001)

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En 2001, el director Gustavo Loza presenta su ópera prima, la cual tuvo como eje central al fútbol, cuyo título fue Atlético San Pancho.

La historia narra el regreso de Alberto (Plutarco Haza), quien fue un destacado jugador a San Francisco del Monte su pueblo natal, en donde un grupo de niños apoyados por don Pepe (Héctor Suárez) forman un equipo local llamado Atlético San Pancho con la intención de participar en la copa Coca Cola.

En su primer partido el equipo pierde, pero a medida que el torneo avanza van superando obstáculos con la ayuda de Alberto y sus ánimos cada vez son mayores, así como la ilusión de llegar a la final y jugar en el Estadio Azteca.

Cuando todo parece ir bien, a Alberto lo llaman del Necaxa para unirse al club, por lo que tiene que alejarse del Atlético San Pancho, de forma que esto diezma emocionalmente a los niños, quienes llegan a la final, pero al no estar motivados empiezan perdiendo 3 goles a 0. En el medio tiempo, Alberto aparece para inyectarle al equipo el ánimo que había perdido, así que salen a la cancha, en el segundo tiempo empatan el marcador y posteriormente logran ganar el torneo mediante un penalti.

Lo que esta historia nos demuestra es que a pesar de las adversidades, cuando tenemos una meta y luchamos por ella, siempre conseguiremos nuestros objetivos.

 

3. ‘Rudo y Cursi’ (2008)

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El director Carlos Cuarón, logró reunir nuevamente a Gael García y Diego Luna, en una cinta donde se unió el fútbol con la música grupera.

Rudo y Cursi es la historia de dos hermanos que trabajan en su pueblo cultivando plátanos, ambos son buenos jugadores y tienen sueños: Beto (Diego Luna) juega de portero y es aficionado a las apuestas, mientras que su hermano Tato (Gael García) quien juega de delantero desea volverse un cantante famoso.

El destino de este par comienza a cambiar cuando Batuta (Guillermo Francella) un busca talentos los ve jugar, pero sólo puede llevarse a uno de los dos. En un tiro penal se decide quién será el afortunado y por error de perspectiva, la hermandad se rompe debido a que previamente habían acordado que Tato tiraría a la derecha y Beto se tira a su derecha, cuando debería haberse ido a la izquierda, por lo que el afortunado ganador es Tato y su hermano se siente traicionado.

Una vez que llega a la ciudad, Tato empieza a ganar fama. Graba un videoclip como cantante y se vuelve toda una figura. Por otra parte, su hermano recibe una oportunidad en otro equipo y su afición a las apuestas aumenta.

Enredados en un mundo de apuestas y tratos sucios, los hermanos terminan mal, Tato acaba cantando en un karaoke y Beto como entrenador de un equipo de segunda división.

Lo que se rescata de este filme es que ni la fama ni el dinero dan la verdadera felicidad, pues, aún cuando los protagonistas vivían humildemente tenían lo suficiente para ser felices.

Es así que un deporte como el fútbol con tanta relevancia dentro de la sociedad mexicana ha cruzado la línea de lo deportivo y ha llegado a la pantalla cinematográfica en historias muy diversas, pero que tienen algo en común, demuestran que el amor por la camiseta es un motor muy fuerte.