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Las Tzitzimime: las oscuras enemigas del sol

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La mitología mexica, es una de las más extensas y maravillosas que hay alrededor del mundo, pues las criaturas que la protagonizan son dignas de aparecer en cintas de terror y fantasía. A pesar de que su difusión durante la historia no ha sido tan extensa, son cada vez más las personas que comienzan a sentirse atraídas por conocer un poco más sobre los seres que se retratan en esta mitología. El día de hoy, hablaremos sobre unos seres que despiertan gran debate; pues muchos, se refieren a estos personajes como demonios, mientras que otros, insisten en decir que solo son criaturas cuyo único objetivo es derrocar un “patriarcado” natural, para que sea solo la luz de la luna la que brille por siempre y para siempre en el firmamento; nos referimos a las temibles Tzitzimime, los demonios que existen en la cultura azteca. 

tzitzimime
Fuente: twitter.com

Surgimiento

El nombre tzitzimime, proviene del náhuatl tzitzimitl, que básicamente podría ser traducido como “flechas malvadas”; aunque, según algunos estudiosos, la palabra tzitzimime puede estar compuesta por dos términos; tzintzun, una especie de pájaro, y mitl que significa flecha. 

De acuerdo con la mitología azteca, las tzitzimime, eran criaturas que habitan el segundo cielo, no está demás mencionarse que el término demonio con la que se les nombró fue a raíz de la conquista, ya que antes, se les consideraba criaturas celestiales (criaturas que inclusive, tenían la habilidad de curar a las personas de enfermedades). Claro que, para otros más, ellas no entraban en la categoría de seres benignos, pues así como podían liberar a una persona de algún padecimiento, podían transferir esa misma enfermedad a alguien más, si así les apetecía. 

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En algunos escritos, las tzitzimime, han sido identificadas en realidad como seres masculinos, sin embargo, en la mayoría de ellos; se asegura que son femeninos, lo cual explicaría, su conexión con la luna y la gran influencia que tiene su energía en ellas, pues la leyenda asegura que las tzitzimime se encargan de atacar al sol durante los amaneceres y los anocheceres para evitar que este continúe gobernando los cielos, pues de ese modo, el mundo se vería sumergido en una eterna oscuridad en la que solo la luna reinaría. Se cree que el origen de estos seres, se encuentra en las mujeres embarazadas, quienes, podían transformarse en tzitzimime si morían durante la ceremonia del fuego nuevo. 

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Fuente: www.facebook.com

El tan temido titilar de la estrellas femeninas

Debido a la misión tan siniestra que llevaban a cabo en contra del sol, también se les conocía como estrellas femeninas y se dividían en varios tipos, en distintos colores; blanco, rojo, azul y amarillo. Estas tzitzimime, tenían por nombre; Iztac Tzitzimitl, Xouchcal Tzitzimitl, Coz Tzitzimitl, e Itlatlauhcatzitzimitl; de entre este grupo, sobresalían a su vez, dos nombres; Itzpapalotl y Mayahuel. La primera, se creía que era la peor tzitzimime, la más peligrosa y temida; se le llegó asociar con las mariposas negras y también con los murciélagos, mientras que Mayahuel, era una abuela que sacrificó a su propia nieta para que su cuerpo sirviera como alimento. 

 Acorde al mito, se puede saber cuando una tzitzimime se encuentra rondando cerca si se escucha el sonido de conchas marinas chocando entre sí, pues sus faldas se encuentran decoradas justamente con ellas. Los que conocen este mito, aseguran que es un mal augurio escuchar ese sonido, pues significa que quien lo oye, morirá pronto. Por esa razón, y otros tantos motivos, es que se alimentó la creencia de que las tzitzimime son demonios, o lo que es peor, heraldos de la oscuridad. 

Su apariencia, tampoco ayuda a que la gente las considere seres benevolentes, pues son descritas como mujeres esqueléticas, con garras en sus manos y pies; y ojos en todas sus articulaciones. 

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Fuente: tapas.io
  • Foto portada: fuente /artstation.com