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Especial del Terror Crea Cuervos 13: marcianos

Tras el descanso para probar los mejores panes de muerto de Veracruz, una vez más te encuentras en la casa embrujada, que aunque no ha cambiado mucho en cuestión de decoración, sí lo ha hecho en materia de dimensiones: el recinto en el que te encuentras es inmenso. No hay señales del fantasma acompañante, parece que no le quiere quitar protagonismo al monstruo de hoy. Buscas por todos lados, pero no encuentras a nadie. Cuando estás por rendirte y seguir tu exploración en otras habitaciones, una brillante luz entra por las ventanas y todos los muebles comienzan a sacudirse: es un encuentro cercano, pero ¿de qué tipo? Un marciano es el protagonista hoy.

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El marciano: un miedo primigenio de aparición muy reciente

No hay ninguna otra criatura que represente a lo desconocido como el marciano. H. P. Lovecraft prácticamente nos devela la razón detrás del encanto de los extraterrestres en ‘Supernatural Horror in Literature’ (1927), donde señala que “El sentimiento más antiguo y fuerte de la humanidad es el miedo y el miedo más viejo y fuerte es el que se tiene hacia lo desconocido”. A lo anterior podemos sumar el análisis que hace Donald R. Burleson sobre el particular.

En ‘Icons of Horror and the Supernatural. An Encyclopedia of Our Worst Nightmares’ (2006), el escritor y académico estadounidense apuntala algunas ideas sobre la popularidad del marciano. En primer lugar, su cualidad de ser de otro planeta fue suficiente para crear un aura mística a su alrededor; empero, a mediados del siglo XX la situación dio un giro por el avistamiento de objeto(s) volador(es) no identificado(s) —los famosos ovni(s)— y la criatura pasó de los confines de la fantasía a la realidad. Además, Burleson remata  al señalar que, a diferencia de lo que sucede con otros monstruos —vampiros, hombres lobo y zombis— el grueso de la población mundial no tiene reparo en decir que tuvo contacto (aunque sea del primer tipo) con algún ser de otra galaxia.

Otro factor que distingue al marciano de sus compañeros es su reciente aparición. A pesar de que existen ciertas figuras revisionistas que creen que algunos pasajes bíblicos hacen referencia a ovnis, sin olvidar que cierto canal intenta subir los ratings con la teoría de los antiguos astronautas, los marcianos aparecieron en los productos culturales durante la Guerra Fría.


Del imperio galáctico o del marciano como retórica política

Sin importar cuál sea el motivo que tenga en mente la criatura —destruir a la humanidad, saquear el planeta, advertirnos de un mal mayor— el marciano es la figura política por excelencia. De hecho, el auge de estas criaturas en la ciencia ficción fue durante el conflicto político-ideológico-económico denominado Guerra Fría y la representación más exitosa es Star Wars, franquicia que sigue cautivando a la audiencia. Pero ¿qué se oculta detrás del amor de la Unión Americana por estos seres?

En 1950, Estados Unidos temía que su rival, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), invadiera su territorio, idea que alcanzó su punto máximo con la histeria ocasionada por el macartismo —los interesados en el tema pueden revisar ‘Tiempo de canallas’ (1976), de Lillian Hellman— y esta figura sirvió para expresar ese miedo con una alegoría: las hordas comunista, ubicadas bastante lejos geográficamente, no llegarían a destruir el país, pero si lo harían un ejército extraterrestre que además trastocarían el modo de vida (capitalismo).

Vamos que no fueron sutiles: únicamente es necesario cambiar comunistas por marcianos y las dos cosmovisiones están enfrentándose. No por nada la nación excepcional es la principal productora de cintas sobre invasiones alienígenas y es ella misma quien salva a la humanidad: desde la patriotería barata de ‘Día de la Independencia’ (1996) hasta la idea del imperio intergaláctico de ‘Star Wars’ —sin olvidar que durante la administración Reagan, el entonces presidente propuso la creación de un sistema de defensa estratégica que incluía al espacio exterior—, varias ideas políticas (desde el destino manifiesto hasta la excepcionalidad) se cuelan en las producciones cinematográficas estadounidenses sobre extraterrestres.


Anatomía del marciano

La proliferación de este monstruo viene acompañada de cambios de imágenes radicales. Al momento de escribir esto, un extraterrestre podría verse de cualquier forma, pero únicamente nos centraremos en tres de sus formas más populares y antiguas. De acuerdo con el portal Alien Facts, estas son:

  • Los grises: extremadamente delgados, con una cabeza anómalamente grande en proporción con su cuerpo, su piel da la impresión de tener la misma textura que la de un mamífero marino —delfín, ballena—, amén de que sus ojos tienen forma de almendra. Se comunican con nuestra especie a través de la telepatía.

  • Reptilianos: las personas que han sido abducidas señalan la existencia de esta raza, a la que los partidarios de las teorías de la conspiración consideran infiltrada en las cúpulas del poder mundial. Existen al menos dos variaciones de la especie que tiene rasgos de reptil: los nativos y los draconianos.

 

  • Tipo nórdicos: miden casi dos metros, tienen cabello rubio, ojos azules y piel extremadamente blanca. A diferencia de las tipificaciones anteriores, a estos se les percibe como benevolentes y se les asocia con el amor, el crecimiento espiritual y como protectores de los iniciados.


Invadiendo la cultura popular

A diferencia de las casas embrujadas y los fantasmas, es casi imposible hacer una selección de los marcianos más populares de la cultura pop, pues han invadido prácticamente todas sus expresiones. Por ello, repasaremos aquellos que han grabado su legado en el imaginario colectivo, empezando por el mundo del cine. En 1979 Ridley Scott dio al mundo la raza de marcianos más terrorífica hasta la actualidad: los xenomorfos. ‘Alien, el octavo pasajero’ revolucionó el género del terror, pues de acuerdo con Peter Hutchings en ‘Historial Dictionary of Horror Cinema’ (2008) se reforzó el arquetipo de final girl, se creó a la primera heroína en el mundo de la ciencia ficción, y la obra es rica para el análisis de la teoría de género, el sexo y la política. Por si fuera poco, la aterradora forma de reproducción de los xenomorfos —depositan a sus crías a través de la boca de los humanos y los recién nacidos salen rompiendo el estómago de la incubadora viviente— todavía causa pesadillas en más de unx.

En la literatura, sin embargo, es donde estas criaturas hicieron su primera aparición. Las letras marcianas llegaron a los ojos del mundo a través de ‘La guerra de los mundos’ (1890), de H.G. Wells. En esta obra visionaria nos enfrentamos a una invasión marciana, en donde las hordas llegan en cilindros y un reportero intenta expresar con palabras el horror que son los habitantes de otros planetas. La novela es la primera ficción sobre una invasión marciana y a la fecha sigue marcando tendencia sobre las producciones del tema. Por supuesto, se ha repetido hasta el cansancio que en 1938 se realizó una adaptación radiofónica de la obra a cargo de Orson Wells, la cual causó verdadero pánico en Nueva Jersey y Nueva York.

Aunque lo parece, no todas las invasiones marcianas son aterradoras. Tito Rodríguez narra en ‘Los marcianos llegaron ya’ (1956) a los habitantes de Marte como simpáticos y fiesteros, pues llegaron bailando ricacha, nombre que tiene el chachachá en su país de origen. Una transformación interplanetaria es el hilo de ‘Me convierto en marciano’ (2004) de Molotov, mientras que un amor interestelar es lo que celebra Katy Perry en ‘E.T.’ (2010). Eso sin olvidar las icónicas ‘Life on Mars?’ (2015) y ‘Starman’  (1972) de David Bowie.

Y en la cultura pop encontramos a exponentes que fluctúan entre dar ternura y aterrar a la audiencia. En la primera categoría encontramos a los marcianos de ‘Toy Story’ (1995), que prácticamente ganaron un premio Óscar por la frase <<Nos has salvado a todos. Estamos agradecidos>>, y en un tono de comedia adolescente encontramos a ‘Invasor Zim’ (2001-2006), quien volvió de su cancelación y aterrizó directamente en Netflix el año pasado con ‘El Invasor Zim y el hogar mágico’. Para la segunda categoría, todo depende de la subjetividad del espectador, pero aquí te sugerimos a los de ‘Falling Skies’ (2015), a los que aparecieron en ‘AHS: Asylum’ (2012) y…

Espera,  ¿adónde te están llevando esos marcianos? Parece que te están abduciendo a su nave porque no les gusta que conozcas sus secretos. ¿Qué seguirá para ti y para el especial del terror mañana? Tendremos que esperarlo para descubrirlo.