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En confianza con: Demiana García, creadora de ‘México en Rosa’, papelería ecológica y artesanal

Bienvenidx a nuestro segundo En Confianza con… Después de una interesante charla con el cineasta Carlos Marín  ahora vamos al mundo de las empresas mexicanas y ecológicas. En este universo encontramos a Demiana García, cuyo nombre tal vez no te resulte familiar, pero si acudes a museos con periodicidad probablemente ya has visto sus creaciones.

Si tuviera la oportunidad, crearía una libreta para Sor Juana Inés De la Cruz, porque fue el primer acercamiento que tuvo con la poesía y sus versos —a los que regresa con periodicidad— le parecen atemporales y maravillosos. Lo anterior no es extraño, pues en Demiana convergen la sensibilidad y la pasión: su mirada brilla cuando habla de sus tres hijos, que la motivan cada día a ser mejor persona. El mismo efecto sucede cuando habla de sus perros o de su esposo. Porque además de empresaria, también es madre, esposa y amiga, como millones de mujeres en México. Acompáñame a conocer a la mente detrás de México en Rosa.

Demiana, muchas gracias por aceptar la invitación. Cuéntanos como nació México en Rosa

Mi idea de fundar una empresa dedicada a la creación de productos de papel con materiales reciclados nació hace 25 años. Soy diseñadora gráfica de formación, ecologista por convicción, empresaria por intuición, además de amante y admiradora absoluta de nuestro patrimonio cultural y nuestro país.

Siempre quise dirigir mi propia empresa y después de terminar mis estudios de diseño gráfico, en la Facultad de Artes y Diseño (FAD) de la UNAM, comencé a trabajar en despachos. Mi paso por varios de ellos me hizo darme cuenta de que lo mío era trabajar con las manos y en un proyecto en el que creyera totalmente y me apasionara todos los días.

Por ello, cursé una especialidad en museología y museografía y comencé a tomar talleres de encuadernación, pintura de papel, papel hecho a mano, entre otros. Posteriormente desarrollé una línea de productos que tuvo como eje principal ser artesanales y ecológicos. Me mudé a Tequisquiapan, Querétaro, para pasar una temporada con mis papás y puse una tienda para vender mis creaciones: ¡para mi sorpresa tuvo muy buena aceptación!

Así, con más confianza, regresé a la Ciudad de México e hice varias muestras para tiendas de museos. No conocía a nadie en ese rubro, pero creo que mi destino estaba trazado porque con el primer recinto cultural con el que celebré un acuerdo —Museo del Palacio de Bellas Artes— entré como proveedora. Primero vendí productos de mi línea —entonces se llamaba Mano, papel y tijera— y después desarrollé productos para cada exposición. Y poco a poco mis creaciones entraron a más museos.

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Librera Talavera, México en Rosa
Libreta diseño talavera, de la línea México en Rosa

¿Por qué el cambio de nombre de Mano, papel y tijera?

Es un nombre más amplio que me da la posibilidad de comercializar y difundir más algunos valores en los que creo, especialmente la revalorización de lo hecho a mano. Con México en Rosa intentamos hacer un homenaje a nuestros artesanos y nuestra cultura, difundiéndola y creando objetos para uso cotidiano que nos recuerden de dónde venimos. De hecho, escogí el nombre México en Rosa para recordar el valor de nuestra identidad como país y de la fuerza de nosotras las mujeres. Permíteme contarte a detalle.

Aunque para la mayoría pase desapercibido, en México celebramos, presumimos y nos enorgullecemos de nuestras tradiciones, costumbres, cultura, colores y artesanías, pero maltratamos a los pobladores originarios y a los artesanos. Por ello, la inclusión de la palabra México —el México de las desigualdades y el olvido— en México en Rosa.

Por otro lado, decidí agregar en Rosa, pues a mis contemporáneos este color los remite a las mujeres y lo femenino, y para mí es un recordatorio constante de que a pesar de los logros que hemos conseguido en reconocimiento de derechos civiles y políticos, existen áreas, como la laboral, en la que nos falta mucho. En México en Rosa el equipo es diverso, pero existe total igualdad de circunstancias de trabajo independientemente del género.

¿Qué tan complicado fue consolidar un proyecto de arte ecológico en el país?

Hace 25 años que comencé con el proyecto, las personas a las que me acercaba se sentían atraídas a mi marca por los aspectos de diseño y artesanales; sin embargo, la parte ecológica era poco entendida: se les hacía una “necedad” que me afanara tanto en que todo el material que utilizamos fuera reciclado o ecológico, pero yo creía que era el camino indicado y no quité el dedo del renglón. No fue fácil pero poco a poco ha ido creciendo la conciencia de vivir respetando y valorando los recursos naturales, ahora creo que ha valido mucho la pena hacerlo.

Cuando tomé la decisión de construir mi negocio me propuse cuatro puntos: a) generar la menor basura posible; b) reducir la huella ambiental, por lo que empleo materiales locales; c) recurrir a energía humana para no contaminar; y d) emplear materiales ecológicos, reciclados o que puedan volver a reciclarse.

Papel reciclado de México en Rosa

Al utilizar papel reciclado se ahorra alrededor del 70% de energía que la que se utiliza para hacer papel a partir de fibras vírgenes. Así, por cada tonelada de papel reciclado se salvan 12-15 árboles, sin olvidar que se gasta 80% menos de agua con respecto a la producción a partir de fibra virgen. También disminuye la emisión de gases y de contaminantes del agua, además se evita que toda esa fibra que se recicla vaya a la basura.

Y si bien suena hermoso, con el paso de los años he aprendido a no ser tan purista. En algunas ocasiones hemos tenido que usar recubrimientos plásticos o decantarnos por papeles no reciclados, a petición de los clientes. De cualquier forma, seguimos aprendiendo y haciendo cambios en pro del medio ambiente: por fin nos dimos cuenta de que no es una moda o una tendencia, sino una forma de vida para detener la crisis ambiental que devino en crisis civilizatoria.

Compártenos un poco del proceso de creación de tus libretas

El proceso creativo y de producción varía. Cuando se trata de trabajos especiales —por ejemplo, una exposición museográfica—, tenemos junta con el museo para determinar la línea a seguir: tiempos de producción, público al que nos dirigimos, cantidad de visitantes que se esperan, obras a usar, derechos de obras —pago por derechos de reproducción u obras de libre acceso—, entre otros aspectos legales. Después de definir la parte técnica y jurídica sigue el conseguir las obras que aparecerán en los productos en alta definición para reproducción, además de todos los datos de autoría y de la exposición (fichas técnicas, logotipo de exposición).  Posteriormente, pasamos al proceso de igualación de color en las obras y el diseño de las aplicaciones. Por último, comenzamos con la producción.

Ahora, cuando desarrollo productos de la línea de México en Rosa, el proceso es mucho más libre pues no existe límite en cuanto a estilos o recursos gráficos. Recurro prácticamente a todas las técnicas: ilustraciones (propias y de ilustradores invitados), fotografía, collage… En ambos escenarios te hablé de diseño de portadas y de interiores.

¿Cómo es la experiencia de colaborar con el Museo Nacional de Arte, uno de los mayores recintos culturales del país?

Trabajar con el Munal es una de las mejores experiencias que hemos tenido en la marca. Tener la oportunidad de crear diseños tomando como base obras de grandes pintores mexicanos— José María Velasco, Saturnino Herrán, Diego Rivera, Manuel Ocaranza— y extranjeros es increíble. Una de las mejores experiencias fue trabajar con obras de Caravaggio, ¡fue realmente emocionante! Deseamos que pronto podamos desarrollar más proyectos increíbles con el Munal.

Libretas creadas para la exposición permanente del Munal

En algún momento, para el Museo Frida Kahlo creaste libretas con fotografías de Frida y Diego en la portada; ahora son diseños diferentes. ¿A qué se debe el cambio?

Hace tiempo, cuando el Banco de México no cobraba por los derechos de la obra de Diego Rivera y Frida Kahlo nos dieron las fotografías para diseñar productos. Tiempo después, el Banco de México (BM) comenzó a cobrar por los derechos de reproducción de obra de ambos pintores —¡incluso las frases!— y por esta razón decidí que era mejor producir nuestras imágenes. Hicimos varias imágenes para vender nuestros productos libremente y funcionó por varios años, pero desde 2016 también nos cobran derechos de autor por las ilustraciones de Frida hechas por nosotros. Frida Kahlo se ha vuelto un gran negocio en México y el mundo.

Por cierto, con el Fideicomiso Dolores Olmedo —a cargo del Museo Frida Kahlo y Dolores Olmedo— hemos realizado otros proyectos:  uno de mis favoritos fue el de reutilización de postales y carteles. A las publicaciones viejas les dimos una nueva vida reciclándolos y convirtiéndoles en nuevos productos. Sin embargo, los intereses económicos llevaron a su fin esta labor. Actualmente, estamos trabajando con el fideicomiso en una nueva línea de productos con frases y diseños tipográficos.

Para el Museo Interactivo de Economía elaboras libretas a partir de maculatura. ¿Qué tan diferente es en comparación de una libreta tradicional? ¿Has realizado otros productos exclusivos para este recinto?

El MIDE es muy especial para México en Rosa: fuimos la primera marca en entrar, además de que somos sus proveedores número uno. La maculatura nos la proporciona el Banco de México —somos uno de los cinco proveedores que tenemos acceso a este material— para desarrollar los productos exclusivos para este recinto. El proceso para trabajar maculatura es distinto: se coloca doble capa de forro. Primero papel, luego se pega la maculatura al papel y por último se coloca un recubrimiento líquido y plástico para que no se desprenda la maculatura con el uso.

Te cuento que además de desarrollar productos para la tienda tomando como base la arquitectura del edificio que fue un convento betlemita (mosaicos de talavera con el escudo betlemita, tapices de pájaros y desde luego billetes antiguos, como el famoso billete de 5 pesos conocido como “de la gitana”) hemos trabajado y colaborado con distintos departamentos del MIDE elaborando desde productos específicos (libretas, cajas para el informe anual) hasta souvenirs.

Juego de escritura que recupera el diseño de tapiz betlemita

¿Se han visto afectadas las actividades de ‘México en Rosa’ por la pandemia?

Si, México en Rosa se ha visto afectada por la pandemia. Al principio fue muy angustiante ver como dejaron de llegar los correos con pedidos y órdenes de compra: museos, tiendas y librerías, cerrados. Todos nuestros clientes en pausa y así nos quedamos también nosotros: en pausa. Pero ya sabes lo que dicen: crisis también significa oportunidad y la pandemia me brindó la oportunidad de reinventarme.

Durante el confinamiento aprendí a usar las redes sociales y aunque me falta bastante yo tengo la disposición de aprender. Además, abrí mi tienda en línea, y diseñé estrategias de marketing digital para darle a mi marca mayor impacto en internet. No te voy a mentir, en un primer momento fue abrumador, pero la coyuntura me ayudó a darme cuenta de que estaba instalada en mi zona de confort y no me había percatado de que el mundo había experimentado muchos cambios y la pandemia sólo propiciará más transformaciones.

Considero a la pandemia cono un nuevo comienzo, una oportunidad para redescubrirme y renacer, y yo la acepto llena de felicidad y agradecimiento. Sé que los grandes proyectos y colaboraciones regresaran, pero siempre existen caminos nuevos que explorar.

Ahora Demiana, cuéntanos sobre ti: ¿de dónde nace tu amor por la papelería?

El papel y los libros como objeto siempre me han gustado: disfruto de tocarlos, olerlos y manipularlos. Mi gusto por el papel se convirtió con el paso de los años en mi mayor pasión: hacerlo, pintarlo, moldearlo y seguir aprendiendo y experimentando, pues el papel tiene usos ilimitados, es un material maravilloso y muy noble. Por eso mi pasión por preservar la naturaleza, especialmente los recursos de los que se puede obtener papel.

Demiana García, fundadora de ‘México en Rosa’.

¿Alguna figura ha influido en tu trabajo?

Muchas personas, ecologistas, pintores, artesanos, artistas, encuadernadores, diseñadores, pero no de manera individual sino como ente que me motiva.  Ahora que si me preguntas por referentes específicos, te diría que mis padres.

Mi mamá es ecologista, naturalista y artista de nacimiento y tiene un don especial para cuidar las plantas, además de que logra darle una segunda vida a todo: las cáscaras de frutas y verduras las convierte en fibra para papel (ella me ayuda haciendo papel) o composta, la fruta madura la transforma en mermeladas y conservas. Yo me nutrí de su percepción de la generosidad: está en cada acto de la vida y no hay mayor acto de generosidad que respetar el origen y destino de todo objeto que llega a tus manos.

Por su parte, mi papá me aportó el respeto y admiración —en todos los sentidos— hacia la naturaleza: no importa si se contempla un paisaje o una hormiga. Siento que de su enseñanza viene mi capacidad de admirar y agradecer cada día la oportunidad de habitar este planeta.

¿Cuál de todas tus piezas es tu favorita?

Mis piezas favoritas son las encuadernaciones más complicadas, las que llevan mucho trabajo. De mis piezas hechas en serie, las libretas que realicé para la exposición Caravaggio. Una obra un legado —Munal, febrero-mayo 2018— reproduciendo las pinturas ‘Apolo tocando el laúd’ ‘Cesto con frutas’ y ‘La Buona Ventura’ son de mis favoritas.

Libreta de ‘Apolo tocando laud’, creada para la exposición de Caravaggio.

Lo mismo puedo decir de las libretas que realicé para la exposición de Adictos a Remedios Varo, nuevo legado 2018 —octubre 2018-febrero 2019— donde se presentó la integración del legado personal de Remedios Varo al acervo del Museo Nacional de Arte. En esa ocasión reproduje libretas con los diseños de ‘Insomnio II’, ‘Paraíso de los gatos’ y ‘Creación de las aves’. En ambos casos mi amor por estas piezas nace de que pude ver semejantes obras de arte en mis creaciones.

¿Cuál ha sido el trabajo más desafiante que te han encargado?

Definitivamente la producción en serie de las libretas para la exposición de Caravaggio. Una obra un legado por la rapidez con la que tenía que crearlas. Ahora, hablando de mis creaciones en general, una de las directoras de relaciones públicas del BM me encargó una caja muy específica para enviar unos rebozos: estaba forrada de papel por dentro y por fuera, pero no se podían distinguir las uniones. A lo anterior se suma que el papel era muy delicado: ¡me sentía armando un rompecabezas! Me costó varias horas y muchos esquemas, pero al final lo logré.

Sin embargo, en el momento actual te puedo decir que el desafío más grande para mí es la pandemia: me obligó a dar un giro de 180 grados y siento que me ha obligado a comenzar todo otra vez.

Con 25 años de trayectoria y siendo la marca líder de papelería ecológica: ¿cambiarías algo de lo que has hecho?

Claro, aunque me siento satisfecha con lo que he logrado, en retrospectiva puedo ver errores que en su momento no vi. Si tuviera la oportunidad de hablar con mi yo del pasado le diría que fuera más valiente y que entienda que ningún fracaso te vence: todas las críticas y los errores —incluso cuando no lo parecen— sirven para mejorar.

¿Estás actualmente desarrollado una colección o participando en algún proyecto?

Si, estoy trabajando en varios frentes. Regresé a hacer ilustraciones y pintura de papel en distintas técnicas. También estoy practicando y aprendiendo nuevas costuras y técnicas de encuadernación para aplicarlas en los productos. En esta misma línea, tuve la fortuna de ir a un curso presencial de pintura de papel marmoleado con la maestra Mari Carmen —institución en la materia— y aunque el marmoleado es una técnica que ya aplicaba con óleo, la aprendí con pintura acrílica.

Con respecto a productos me encuentro en el desarrollo de una nueva línea de recetarios y planeadores que voy a lanzar a lo largo de este año. Eso sin olvidar que desde México en Rosa estamos preparando nuevos productos de escritorio, incluso ya lanzamos algunos: archiveros, tarjeteros, portalápices…

Libreta con técnica marmoleada, de la línea ‘México en Rosa’.

Y, por supuesto, mi equipo y yo estamos en espera de la reapertura de los museos para retomar un proyecto de reutilización de publicaciones viejas para convertirlos en libretas e insumos de papelería. Esto lo hice hace años con el Munal, el Museo Frida Kahlo y la editorial Arqueología Mexicana, pero ahora aprovechando la difusión que se le da al cambio climático y a la nueva conciencia ambiental, quiero relanzarlo.

También encuentran mis productos en las exposiciones multisensorial Monet Experience y los Impresionistas, ubicada en Forum Buenavista, que reabrió ayer. En mayo también me encuentran en la experiencia Da Vinci Experience; para ambas exposiciones diseñamos una línea de libretas y papelería.

Por último, ¿qué cosas interesantes estás viendo, leyendo o consumiendo de las industrias culturales?

Partiendo de una percepción amplia de cultura experimento todo lo que el encierro permite: aprendí a tejer con tutoriales de YouTube, además de que estoy en proceso de hacer pan. Una de mis pasiones es el vino, desde hace años sólo consumo vino mexicano y el confinamiento nos dio a mi esposo y a mí la oportunidad perfecta para versarnos en la materia: entre placer y aprendizaje  experimentamos, probamos y aprendemos más de uvas, regiones y novedades que surgen en torno a esta industria que ha crecido considerablemente en los últimos años en nuestro país.

En materia de literatura regresé a Haruki Murakami: sólo había leído Al sur de la frontera, al oeste del Sol y, ahora, pude adentrarme a fondo en su producción —Tokio blues, Spuntnik, mi amor, Baila, baila, baila— y ahora estoy comenzando 1Q84, aunque mi novela favorita hasta el momento es Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. En este segundo acercamiento te puedo decir que me agrada su estilo narrativo: su prosa te envuelve, especialmente por lo detallado de sus ambientes y la profundidad de sus personajes.

Recetarios de la línea ‘México en Rosa’.

Ahora que si lo suyo son las series, les recomiendo mi serie favorita: ‘The Alienist’, aunque si prefieren una producción más ligera de tono vean ‘Ten percent’, ambas disponibles en Netflix.                              

Si quieres mantenerte al día con las novedades de México en Rosa, no dudes en seguirlos en Facebook e Instagram. Y si quieres hacerte con una de sus creaciones ya sea para ti o para regalar date una vuelta por su tienda en Canasta Rosa  y Amazon. No olvides apoyar al comercio local, especialmente el comprometido con la preservación del medio ambiente y no se te olvide sintonizarnos el siguiente miércoles.

Otros puntos de venta con diseños exclusivos de ‘México en Rosa’.

Museos: Museo del Objeto (MODO), Museo Frida Kahlo, Museo Dolores Olmedo, Museo de Arte Popular (MAP), Munal, MIDE, Antiguo Colegio de San Idelfonso.

Librerías: Gandhi y Julio Torre (Centro Cultural Universitario)

Tiendas: The Green Corner, Ecobutik, Tienda Tigridia (Jardín Botánico de la UNAM)

  • Fotos: cortesía ‘México en Rosa’