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La leyenda de la flor de cempasúchil: una historia trágica de amor

México es un país lleno de tradiciones; las festividades y celebraciones son parte de nuestra identidad como mexicanos.

Uno de los más grandes festejos dentro de nuestra cultura mexicana es el Día de Muertos; día en el que preparamos el camino para que nuestros seres queridos que ya no están en el mundo de los vivos vengan a visitarnos.

Es tradición decorar las tumbas y las ofrendas con Flor de cempasúchil, cuyo origen se remonta a la época prehispánica y se cree que sus pétalos amarillos guían a los muertos durante su visita a éste mundo, ya que se dice que contienen el color y el aroma a fuego del sol.

Su historia data de la época de los mexicas, quienes consideraban que era una flor parecida al Sol, que iluminaba y embellecía el camino de los que vienen de Mictlán, el inframundo.

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Fuente: ahorasesam.blogpot.com

Cempasúchil, es de origen náhuatl y significa “Flor de los 20 pétalos” y alrededor de ésta flor hay una historia trágica donde el amor es el protagonista.

La leyenda de la Flor de cempasúchil, proviene de la mitología azteca; se trata de una historia de amor entre dos jóvenes de nombres Xóchitl y Huitzilin.

Cuenta la leyenda que el romance entre ellos comenzó cuando eran pequeños y es que desde niños jugaban juntos, recorrían los alrededores de su pueblo y se divertían todo el tiempo.

Al paso de los años y gracias a lo unidos que estaban desde pequeños, floreció entre ellos un gran amor, un amor que los mantenía juntos y hacía que no quisieran separarse nunca.

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Fuente: youtube.com

Los jóvenes enamorados, subían todos los días a la cima de una montaña y en cada visita colocaban una ofrenda con ramos de flores en honor a Tonatiuh (Dios del Sol), quien enviaba su cálido abrazo y bendecía a la pareja cada que subían a la montaña.

El amor de Xóchitl y Huitzilin era tan grande que ante Tonatiuh, la pareja se juró amor eterno, sobrepasando incluso las barreras de la vida.

Eran tan felices y se amaban tanto, hasta que llegó el día en que Huitzilin tuvo que ir a la guerra y defender a su pueblo, separándose de su amada.

Al poco tiempo el joven fue herido y murió dejando Xóchitl sola para siempre y con un profundo dolor.

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Fuente: inside-mexico.com

La joven, envuelta en una profunda tristeza y sufrimiento por la muerte del amor de su vida, fue a la cima de la montaña para rogarle a Tonatiuh que la uniera para siempre con su amado Huitzilin.

El Dios Sol, agradecido por las ofrendas que los jóvenes le llevaban hasta la montaña decidió cumplir la petición de Xóchitl, lanzó un rayo que cayó sobre la joven desconsolada y al tocarla la convirtió en una flor amarilla como el Sol.

Sobre esa hermosa flor, se reposó un colibrí en el centro, Huitzilin había reencarnado en esa pequeña ave y a penas él llegó la flor se abrió en veinte pétalos.

Los amantes por fin estaban juntos nuevamente gracias a Tonatiuh y su unión se mantendrá para toda la vida mientras sigan existiendo los colibríes y las flores de cempasúchil.

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Fuente: glamour.mx

En la historia hay pérdida y dolor pero nos cuenta como el verdadero amor reúne a quienes se aman.

La Flor de cempasúchil es un elemento importante en la celebración del Día de Muertos porque ponerla en las ofrendas no solo representa una costumbre que se mantiene viva hasta nuestros días sino que lleva una gran carga de nuestro pasado prehispánico y nuestras raíces.

La manera de prepararnos para celebrar la noche de muertos es colocar nuestras ofrendas y en ellas poner ésta flor amarilla, que gracias al olor de los pétalos de la Flor de cempasúchil que se coloca en los altares, los espíritus pueden guiarse y encontrar el camino hacia el espacio que los recibirá con sus bebidas y alimentos favoritos, y por supuesto, con el inmenso amor de sus familiares y seres queridos que los extrañan.

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Fuente: unionpuebla.mx

La celebración del Día de Muertos es una manera de exaltar nuestra historia y nuestra identidad, por lo que al llegar noviembre los campos en algunos lugares se pintan de naranja y amarillo y la Flor de cempasúchil llena todos nuestros alrededores con su peculiar color, forma y aroma que la hacen única y hermosa.

Por lo que ésta flor de veinte pétalos se convierte en un atractivo para muchos, no sólo por lo que simboliza sino por su color vibrante que se presta para tener las mejores fotos en Instagram.

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Fuente: unionyucatan.mx

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  • Foto de portada: fuente / mxcity.mx