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Maria Teresa Horta: Poesía erótica y feminismo portugués

No sé leer
ni escribir
(mi madre decía lo mismo)

No sé lo que es
comer
ni dormir en cama caliente

No sé juntar dos letras
ni escribir mi nombre
(mi madre decía lo mismo)

No sé lo que es
pasar
un día sin trabajar

Maria Teresa Horta, ‘Lamento de mujer’, 197

Maria Teresa Horta es una periodista portuguesa que se enfrentó a la estructura fascista que se sostuvo en Portugal durante un periodo de poco más de una década, en el que la participación de las mujeres en la literatura se vio opacado por el patriarcado del periodo de entreguerras entre el país y sus colonias en África. Desde la publicación de su libro ‘Espehlo Inicial‘ en 1960, sus letras se han convertido en un gran referente del feminismo portugués.

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Nacida en Lisboa, hija de médicos, se licenció en la facultad de letras de la Universidad de Lisboa y acabó dedicándose al periodismo. Participó en el movimiento feminista de Portugal junto con Maria Isabel Barreno y Maria Velho da Costa (llamadas las tres Marias), quienes, durante la dictadura en Portugal, realizaron la publicación de su controversial libro tituladoAs Novas Cartas Portuguesasen 1972, texto en el que denunciaban al patriarcado como parte de la estructura fascista que sostenía la guerra colonial en África. El libro fue incautado de inmediato porque justamente fue percibido como un despertar social femenino contra la guerra colonial. Toda la inconformidad patriarcal de la época generó que se llevara un juicio ante dicho texto, sin embargo, esto lo convietió, en la actualidad, en el libro más importante del feminismo en Portugal y a sus autoras en ser parte del referente clave para hablar de participación de la mujer dentro de la literatura y en el escenario político y social. Ha publicado varios textos en periódicos como Diário de Lisboa, A Capital, República, O Século, Diário de Notícias o Jornal de Letras e Artes, y ha sido redactora jefa de la revista Mulheres.

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A partir de la publicación de su controversial colaboración del libro vinieron consigo grandes participaciones en la escena política a través de la difusión literaria. Su lucha por los derechos de la mujer está estrechamente relacionada con su carrera de periodista y literaria, positiva o negativamente, esto debido a su postura ética. Sin embargo, y a pesar de la intransigencia de sus convicciones transformistas, Horta no se consideraba a sí misma como feminista militante de la época. Ella realizó un cambio ideológico a través de su poesía erótica permeada de demandas sociales, lo que siempre la ha mantenido plena y satisfecha.

“Soy precisamente lo contrario de lo que la gente imagina de las mujeres feministas” Maria Teresa Horta.

De este modo, si la imagen poética de Horta está naturalmente asociada a la conciencia y firmeza de sus a favor de los derechos de las mujeres, es momento perfecto para releer sus libros uno por uno, y seguir el camino narrativo de su escritura poética nacida a raíz de una exigencia y búsqueda de la libertad radical. El erotismo que la recorre comienza como una denuncia de la represión sexual que pesaba sobre las mujeres de la década de 1960 en un momento en el que se exponía la articulación entre mujer y poder político. Pero pronto se hace evidente que este erotismo va más allá de la expresión de un lúcido inconformismo o un ejercicio subversivo de libertad. La escritura erótica de Maria Teresa Horta se siente como una forma intolerable de apropiación de un discurso de placer que pertenecía exclusivamente al territorio masculino de la época, no sólo dentro de un orden social y político discriminatorio, sino también y, sobre todo, en el interior de un orden simbólico en el que el lenguaje mismo es un instrumento de opresión.

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En este sentido, uno de los libros de la escritora que marca un importante punto de inflexión en la escritura femenina contemporánea y, más sutilmente en su propia obra, es sin dudaMinha Senhora de Mim de 1970. Obra en la que Horta logra cimentar las bases de la participación femenina en la imagen literaria y cultural de la época usando gran parte de los recursos literarios que la caracterizan, como el erotismo, la sátira y la adaptación de las expresiones más románticas y puras de su ser. A raíz de su participación en el mundo de las letras portuguesas, en el escenario contemporáneo, le siguieron nuevas figuras femeninas de la literatura en el resto de países de habla portuguesa, como Lidia Jorge en Portugal, Adelia Prado en Brasil y Paulina Chiziane en Mozambique.

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De esta forma, la poesía de Maria Teresa Horta se aleja de los imperativos definitorios y delimitadores de las formas más radicalizadas del feminismo actual. Su visión del erotismo se basa en el deseo de una autentica complementariedad entre mujer y hombre, y se aclara a la luz de la tesis platónica de la división original de los seres en dos mitades y la trayectoria de cada una de ellas en busca del otro, a través del amor. De ahí que su poesía sea reconocida como “una inmensa aleluya perdida en un silencio sin fin”.

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En general, su obra poética, marcada por una coherencia inusitada, refleja una concepción profundamente íntima y femenina de la prosa, alimentada por la creencia en el amor único y reciproco, como forma absoluta de negar la violencia de la muerte y la inconsecuencia de los seres humanos afectados. Horta logró ganar terreno y visibilidad en el escenario literario patriarcal de periodo entreguerras, y, hasta la actualidad, es un referente importante para el feminismo literario portugués de la época.

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A todas las mujeres destruidas-asesinadas. Diariamente aniquiladas.

¿Quién te dijo,
y lo propagó,
perdida?

¿Quién usó
abusó
de tu voz?

¿Quién se cansó
te abandonó
en la vida?

¿Quién se olvidó
te perdió
y en seguida
te acusó del crimen más atroz?

¿Quién te alejó
de los brazos
de tu hija?

¿Quién envió
tu nombre
al periódico?

¿Quién destruyó
la sonrisa que aún tenías?

¿Quién te mató
asesinó
te envenenó de mal?

¿Quién rechazó
todo
lo que venía de ti?

¿Quién encajó
en tu cuerpo
este puñal?

Maria Teresa Horta, poema ‘¿Quién?’, extrahido de ‘Mulheres de abril’