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Cine de luchadores: una de nuestras mejores creaciones

Luchadores

Recientemente el estreno de la película ‘The Batman’ causó un gran impacto en los espectadores y fanáticos del cómic. Si bien en general las críticas fueron demasiado buenas, también hubo parte del público al que no le terminó por agradar la película. Sea por el tono oscuro de esta adaptación o por el actor que se puso la máscara en esta ocasión, debemos recordar que ya hemos tenido varias versiones del superhéroe, cosa que es común en este tipo de producciones. Sea Batman, Superman, Spiderman o él mismo James Bond, siempre habrá un actor diferente que le dará vida al personaje del superhéroe al que interpretará en un punto de su carrera. A menos que el personaje haya nacido en México claro, el país del surrealismo.

Aquí no solo tuvimos una sola adaptación de los personajes, sino que los personajes realmente existieron y no eran interpretados por un actor, sino por los mismo personajes de carne y hueso que de por sí ya eran ídolos en las arenas y que los niños admiraban. Los luchadores fueron, en la época de oro, superhéroes reales. Además de que no combatían el crimen en ciudades ficticias como Metrópolis o Ciudad gótica, sino en la mismísima Ciudad de México. Aunque hay casos en los que se les vio en el Triángulo de las Bermudas, en la Atlántida o en algún lugar recóndito de la provincia, pero ese no es el punto.

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Spiderman había sido mordido por una araña radioactiva, Superman venía de otro planeta, el Capitán América tenía en sus venas el suero del súper soldado; Blue Demon nació en Nuevo León, trabajó en los ferrocarriles y fue entrenado por otras leyendas de la lucha libre hasta hacerse de un nombre y una máscara. Aunque pareciera una historia de origen de un cómic, en verdad así fue como surgió el personaje.

La esencia de los superhéroes era real, pues tanto Blue Demon, como El Santo, Mil Máscaras, Tinieblas y otros luchadores de esa época tuvieron identidades secretas y eran ídolos del cuadrilátero; pero de día eran personas comunes, con familias y que fácilmente los podrías encontrar en la calle y pasaban desapercibidos, además de que también protagonizaron sus propios cómics.

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El personaje de El Santo en las películas era un superhéroe ejemplar: bondadoso, gracioso, con destreza de detective, incorruptible y sin súper poderes o un súper traje, su arma eran los puños y las llaves, no importaba que se enfrentara a villanos sobrenaturales con el torso descubierto. Si bien esos personajes eran por lo regular vampiros, momias, hombres lobo, etc. en el cuadrilátero también existían y siguen existiendo los héroes y los villanos pero se hacen llamar los técnicos y los rudos, mientras la audiencia decide a cual bando pertenecer, igual que en la historia de Capitán América: Civil War, solo que nuevamente, hablamos de algo que sí es real.

Mientras que las películas de superhéroes se Hollywood se limitaban a una trilogía, en el cine de luchadores hubo hasta 52 películas del mismo personaje. Además de crossovers. Antes de Batman V Superman existió Santo Vs Blue Demon en la Atlántida, y antes de la película de Los Vengadores existió una de los Campeones Justicieros.

Si en la actualidad quieres ver a tu superhéroe favorito basta con ir al cine, al teatro o a una plaza a ver a un actor interpretándolo, pero si en esa época querías ver al santo en acción, bastaba con ir un viernes a la arena México y presenciabas a tu héroe en carne y hueso. Al salir de ver The Batman no esperas encontrar a Bruce Wayne afuera de la sala para pedirle un autógrafo, pero en México sí.

En algunas historias de superhéroes ficticios, éstos dejan su legado a una siguiente generación, un pupilo igual de ficticio que porte su máscara y mantenga en alto su nombre, algo parecido a Spiderman: Un nuevo universo. En México, los superhéroes reales le dan su legado a sus hijos reales, quienes con orgullo salen al ring a pelear, teniendo en cuenta que cuando se retiren pasaran el manto a la siguiente generación, tal como en la película de 1993 Santo: La leyenda del enmascarado de plata, en la que el hijo del héroe original hereda su máscara y éste al principio se rehúsa a aceptarla, hasta que en un tercer acto descubre la importancia como el sucesor de su padre. Porque nuestros superhéroes al ser humanos de carne y hueso, envejecieron, enfermaron y murieron siendo leyendas que nuestros padres conocieron en persona.

Luchadores

Como dato curioso, el aclamado director de cine Quentin Tarantino declaró ser fanático de las películas del santo, además de que en varios países de Europa en la actualidad se admiran estas joyas, mientras que en nuestro propio país no se les da el mérito que merecen. Hoy en día muchos mexicanos no han visto una sola película de luchadores completa, y muchos de los que las han visto las tachan de ridículas y bobas, a pesar de lo ya mencionado.