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‘Cartucho’ de Nellie Campobello: La Revolución Mexicana en los ojos de una niña

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Cuando se habla de la Revolución Mexicana estamos acostumbrados a escuchar historias en las que se describen las revueltas entre diferentes bandos y se toma una posición política o se enaltece o denota la figura de un revolucionario. En el caso de ‘Cartucho. Relatos sobre la lucha en el norte de México’ de Nellie Campobello este acontecimiento recibe un tratamiento diferente, puesto que se narra desde la visión de una niña.

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En ‘Cartucho’, la voz infante nos lleva durante 56 relatos no sólo por la lucha villista que se llevaba en el norte del país, sino también por la revolución que sucedía a su alrededor; en las calles y la que veía desde una casa. Situación que Campobello retrata en ‘Desde una ventana’, escrito en el que la niña narradora observa desde su ventana el asesinato que cometen diez soldados ante un hombre que suplica por su vida. El cuerpo permanece ahí durante tres días y cuando lo retiran la narradora nos sorprende, pues hace evidente la apropiación y costumbre que sintió por el cuerpo tendido fuera de su casa, al mismo tiempo que deja ver la naturalización de la violencia que experimentaron durante este conflicto armado.

“Como estuvo tres noches tirado, ya me había acostumbrado a ver el garabato de su cuerpo, caído hacia su izquierda con las manos en la cara, durmiendo allí, junto de mí. Me parecía mío aquel muerto. Había momentos que, temerosa de que se lo hubieran llevado, me levantaba corriendo y me trepaba en la ventana, era mi obsesión en las noches, me gustaba verlo porque me parecía que tenía mucho miedo.”

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En otras novelas sobre la revolución se llega a romantizar este suceso armado por su carácter transformador y libertario, así como a sus personajes principales. En Cartucho estos actores pierden protagonismo, ya que están las historias de los anónimos y de la violencia de la que no sólo fueron testigos, sino también receptores. El secuestro de mujeres por parte de los soldados fue algo constante y tratado con mucha naturalidad e indiferencia en otros textos sobre la revolución, pero Campobello retrata el miedo que producía esto entre las madres y jóvenes que se veían expuestas.

“Irene tenía como catorce años, era sobrina de Mamá. Se oyó un tropel. Mamá ansiosa le ordenó que se metiera por una chimenea y procurara llegar hasta la azotea y se fuera hasta la casa de doña Rosita —una señora amiga de Mamá, que tiene cabellos rojos—. Ya estaban rodeando la casa. Mamá se puso a cantar alto. Entró un hombre arrastrando las espuelas y otro y otro más: “Tenemos una orden”. Se metieron por todos lados.”

Desde una perspectiva infantil e inocente, la niña narradora también deja entrever la transgresión de sus lugares seguros -sus casas- que sufrieron durante la revolución. Y es que los soldados irrumpían e intimidaban sus hogares sin razón alguna. Tal como acontece en “El general Rueda”, relato en el cual ella, absorta, observa la forma en que los oficiales villistas entraron a su casa, le gritaron a su madre, pisaron a sus hermanos y robaron lo que quisieron de su hogar.  En esta historia la violencia, que antes ocupaba el ámbito de lo público, invade su privacidad y también su tranquilidad, llevándola a experimentar el miedo y también un deseo de justicia.

“Ese día todo me salió mal, no pude estudiar, me pasé pensando en ser hombre, tener mi pistola y pegarle cien tiros. Otra vez estaba con otros en una de las ventanas del Palacio, se reía abriendo la boca y le temblaban los bigotes. No quiero decir lo que le vi hacer ni lo que decía, porque parecerá exagerado; volví a soñar con una pistola.”

Francisca Ernestina Moya Luna, conocida como Nellie Campobello nació el 7 de noviembre de 1900, en Villa Ocampo, Durango. Sus estudios los realizó en un escuela inglesa y a la par se incursionó en el ballet. En 1931 fundó la Escuela Nacional de Danza y para1943 creó el Ballet de la Ciudad de México. Su obra literaria abarca: Yo, versos por Francisca (1928), Ritmos indígenas de México (1940), Cartucho. Relatos sobre la lucha en el norte de México (1931), Las manos de mamá (1937) y Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa (1940).

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