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Orden y caos en ‘Pasión’, un cuento de Rubem Fonseca

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Rubem Fonseca nació en 1925, en Minas Gerais, Brasil. Fue un gran novelista, cuentista y crítico cinematográfico. Fue uno de las grandes escritores contemporáneos de Brasil.

‘Pasión’, un cuento de Rubem Fonseca (se encuentra en el libro ‘Pequeñas criaturas’)

José es el personaje principal de esta interesante creación literaria, y como cualquier personaje en crisis, tiene sus particularidades; entre su fluir psíquico y sus diálogos con Sylvia, emite una palabra constantemente y está es: mierda.

La construcción narrativa se enfoca plenamente en la elaboración dialógica entre la catástrofe natural de los acontecimientos y lo que demanda la propia perspectiva del personaje principal, es decir: ocurrió un acontecimiento o un suceso que detono otro suceso catastrófico; Sylvia y José eran pareja y habían discutido por la mañana, debido a esto los acontecimientos posteriores se tornaron peores. Rompió una botella de champaña, los pedazos se esparcen por el piso y una parte del líquido le moja la ropa. Aparentemente se queja de todo, porque la pelea con el ser amado ha desembocado un cambio en el humor del personaje y a partir de esto todo se torna caótico.

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Cuando José habla con Sylvia por teléfono (para una posible reconciliación) parece que su mundo va tomando orden otra vez.

Joaquín Xirau nos expone en su libro Amor y mundo lo siguiente:

“No es el amor, en sentido estricto, un ‘contenido’ de la conciencia, sino una forma peculiar y permanente del espíritu, una actitud radical de la vida que condiciona los fenómenos y los contenidos y les presta una orientación y un sentido”.

Después de que Sylvia lo llama arrepentida por la pelea que han tenido, José cree que el tiempo sin ella es una mierda.

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Fuenyte: elnacional.com

Lo que también hace notar esta narración es el tiempo de convivencia en pareja, parcial o totalitariamente, Sylvia quería lo segundo y José lo primero; la discusión empieza a incrementar, posterior a “lo de vivir juntos”, José menciona que ella después querrá tener un hijo y a él lo hará a un lado como si fuera un perro. La situación metafórica de la palabra mierda va adquiriendo sentido en cuando a la vida en pareja “estandarizada”, y nos plantea en el cómo deberían ser las cosas: primero vivir juntos, después tener un hijo y… ¿Luego? ¿Qué sigue?

Sylvia se va y el cuento concluye en donde todo empezó… Siendo una mierda.
La narración cuestiona ese proceso evolutivo en el que crecemos, nos volvemos adultos desconcertados y neuróticos en donde el mundo es meramente caótico, individualmente (José se encuentra en su departamento después de que peleó con Sylvia) y en pareja, cuando está con ella el desorden disminuye pero sigue habiendo caos, hasta ubicarnos en situaciones hipotéticas como: ¿qué pasaría si ellos viven juntos? Y no sólo ellos, cualquier persona enamorada ¿lo que sigue es un hijo? ¿Y después de ello, la nada?

Sylvia se va del departamento de José y el desesperado le grita que no se vaya, que la ama.

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Xirau expone lo siguiente:

“De este modo el amor revela al alma otra vida, una vida realmente nueva o renovada, y en su presencia el Universo entero se ilumina y se transfigura.”

Es cierto se transfigura en ambos polos, negativo y positivo.

El amor no sólo atrae al orden, sino también al caos.

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