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‘Oldboy’, la tortura psicológica planificando el dolor y el aislamiento

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La película de Park Chan-wook nos remite a un trama llevada por la venganza y la violencia, la primera como impulso dramático y la segunda como herramienta de “resolución” de conflicto.

La primer escena que vemos, en donde el protagonista, Oh Dae Su (Choi Min-sik), con actitud dominante, está sosteniendo de la corbata a alguien desde la azotea de un edificio, marca dos cosas; la primera, la importancia de los juegos de poder; y la segunda, la época de crisis financiera por la que estaba pasando Corea, etapa que duró bastante, haciendo perder trabajos, casas, etc., el suicidio era algo común.

Desde aquí, vemos que la cinta pintará el lado sombrío del ser humano. ¿De qué es capaz un hombre cuando lo pierde todo? ¿Suicidarse o buscar venganza? Claramente hay más opciones en la vida real, pero nos ajustaremos a la intención Park Chan-wook.

 

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Oh Dae Su es un hombre problemático y alcohólico, termina encerrado en una especie de prisión, sin razón aparente, su confinamiento dura quince años, durante los cuales se está preparando físicamente para salir a buscar quien le hizo eso. Algo a remarcar, es el juego de luces gris-verde con tonalidad opaca que se aprecia durante todo el encierro del protagonista, transmitiendo un estado de putrefacción, reflejando la descomposición psicológica que estaba sufriendo.

Al captor o torturador no le interesa infligir daño físico, sino psicológico, ejemplo de ello, es que Oh Dae Su está viendo un programa de televisión en el cual transmiten el asesinato de su esposa, siendo él el incriminado. Oh Dae Su ha sido transgredido en su identidad social y doblegado como sujeto, el cuerpo aislado del protagonista serviría como símbolo de resistencia absurda, ¿por qué? El final lo dirá.

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Park Chan-wook se encargó perfectamente de meter un revés tras otro en la historia, de momento deja al espectador con una signo de interrogación. Lo que aparentemente no tiene sentido, encuentra su cauce por obra del captor de Oh Dae Su. El protagonista pareciera esta clausurado a la tragedia por su sed de venganza. A lo largo de la historia hay escenas violentas, erotismo, ironía, sangre, etc., todo conlleva a que el protagonista escucha la verdad sobre su encierro. El objetivo final, no era tenerlo encerrado, eso era solamente para preparar el golpe final, quince años de preparación para hacer quebrar a un hombre. La tortura psicológica requiere de la administración del mal, una planificación del dolor y aislamiento.

Lo trágico se detonó desde hace años, en la época escolar: un acto prohibido y un testigo que relata lo que vio. La violencia es una herramienta constante porque en verdad no se quiere resolver nada, simplemente es el medio para expresar la propia autodestrucción. ¿Esto se debe a lo irresoluble del acto mismo? ¿a lo inadmisible, y en tanto tal, no puede tener cabida en el mundo, salvo que destruyéndose? Lo que nos ofrece Park Chan-wook es una mirada cruda y en retrospectiva sobre el ser humano, en donde se manifiesta actitudes belicosas impulsadas bajo ciertas circunstancias especiales, daños psicológicos, etc. Cuando el hombre solamente busca venganza, ya está muerto. Eso es lo trágico.

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Masculinidad moderna

La masculinidad del protagonista es una masculinidad que no ha sabido resolverse sin caer en la utilización de la violencia; es un reflejo claro de como se conforma una mentalidad moderna de índole individualista y estructurado bajo esquemas de maltrato, Oh Dae Su en varias ocasiones muestra una actitud pendenciera, alcohólica, quedando sumergido en sombras y dolor constante.

El hombre que quiere dar solución por medio de los puños, cae presa de las maquinaciones de un vengador que ocupa un poder económica superior. Oh Dae Su esboza fielmente las actitudes de alguien que se siente presa y sin saberlo, sigue en la trampa. Nos hará falta escuchar y aplicar las lecciones sobre las aventuras de Ulises, el hombre de genio multiforme, aquel que libró grandes hazañas utilizando la razón.

Oh Dae Su, la masculinidad moderna, refleja simbólicamente el aislamiento en el que a veces nos encontramos. El protagonista se convierte en un ser torturado psicológicamente por un acto que cometió hace años, del cual no se acordaba; ¿quien impone el valor y la condena? En este caso, fue otro hombre. El hombre se hace o se destruye a sí mismo. ¿Qué nos quiere decir Park Chan-wook?

En esta obra se resalta la diferencia de poderes acorde a la posición social, además, cuenta con tintes de Foucault, en donde la máxima eficiencia consiste en vigilar todo lo que el preso hace con la menor inversión. ¿No suena eso a lo que vivimos hoy en día? Estamos aislados, vigilados por aplicaciones, miden y guardan información, planifican nuestras posibles opciones, etc. ¿Oh Dae Su  sería el reflejo del hombre moderno de querer recuperar su lugar por medio de la violencia?

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