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‘La mujer y su expresión’ de Victoria Ocampo, un ensayo vigente

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En 1935, Victoria Ocampo trasmitió en la radio argentina su ensayo ‘La mujer y su expresión’, el cual era un llamado a las mujeres a levantar la voz y a terminar con el monólogo masculino; expresándose y dialogando con los hombres.

Al hablar del ensayo se suele tener claro que no estamos hablando de un texto ficcional, pero se puede pensar que es un género muy académico y poco flexible. Si bien el ensayo tiene como propósito convencer y deleitar al escritor sobre algo, también tiene un carácter íntimo y personal, lo cual nos permite encontrar no sólo las reflexiones del escritor sobre un tema, sino su propia voz.

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La tradición ensayística en Latinoamérica en sus inicios estuvo envuelta, en su mayoría, por hombres, quienes reflexionaban sobre la situación de América Latina frente a la amenaza norteamericana. En 1935 la argentina Victoria Ocampo trasmitió en la radio argentina su ensayo ‘La mujer y su expresión’, el cual era un llamado a las mujeres a levantar la voz y a terminar con el monólogo masculino; expresándose y dialogando con los hombres.

“Creo que, desde hace siglos, toda conversación entre el hombre y la mujer, apenas entran en cierto terreno, empieza por un: “no me interrumpas” de parte del hombre. Hasta ahora el monólogo parece haber sido la manera predilecta de expresión adoptada por él. (La conversación entre hombres no es sino una forma dialogada de este monólogo)”.

En este ensayo Victoria Ocampo habla acerca de la importancia de la comunicación, del compartir o diferir ideas y sobre todo de la interrupción. Al mismo tiempo hace una revisión histórica de la situación de la mujer, la que durante mucho tiempo, y en especifico durante el siglo XIX, con la llegada de ideas positivistas y liberales fue considerada como el ángel del hogar, un precepto bajo el cual se impuso que la única función de las mujeres era construir familias y educar a los hijos.

“Durante siglos, habiéndose dado cuenta cabal de que la razón del más fuerte es siempre la mejor (por más que no debiera serial. la mujer se ha resignado a repetir, por lo común, migajas del monólogo masculino, disimulando a veces entre ellas algo de su cosecha”.

De esta forma, en este ensayo y conferencia emitida en el radio, exalta la necesidad de que las mujeres se expresen y dejen a un lado el papel al que habían sido relegadas: la maternidad, la familia y el hogar.  En donde como el artista con su obra, se dedicaban, mediante la escritura, a perfeccionar su exterior y no su interior. Llama a las mujeres para que busquen en su interior su autorrealización, que se instruyan y expresen. De manera que sean ellas mismas las que hablen por y para las mujeres.

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¿Por qué leer este ensayo?

Victoria Ocampo es una escritora e intelectual que tuvo gran influencia en la cultura argentina del siglo XX. Colaboró con muchos escritores en la fundación de la emblemática revista Sur y se opuso a la situación que vivían las mujeres de su momento.

El ensayo para Montaigne debía dirigirse al lector y captar su atención. Justamente esta es una de las razones de la elección de este género por parte de Victoria Ocampo, pues quiso hacer participes a los lectores de sus reflexiones honestas y personales sobre lo que las mujeres  enfrentaban en ese momento, pero siguen padeciendo hoy en día.